Este inventario sobre el patrimonio
de Beasain se ha elaborado entre los años 2000 y 2001.
En él se recogen los elementos más reseñables
del patrimonio inmobiliario de Beasain, que cuentan con una
especial relevancia histórica, arquitectónica,
arqueológica o artística. Son elementos religiosos
o civiles, públicos o privados, antiguos y recientes,
algunos en buen estado de conservación, otros derruidos.
Al hablar del patrimonio, nos vienen a la mente sobre todo
edificios religiosos y elementos arqueológicos. En
el caso de Beasain, además de ellos, no nos olvidamos
tampoco del conjunto monumental de Igartza, compuesto por
el palacio, el molino, la ferrería, el puente, Dolarea
y la ermita de Nuestra Señora de Belén. Beasain
cuenta, además de todo lo mencionado, con un rico patrimonio
en el campo de la arqueología industrial: ferrerías,
molinos, lavaderos y, como no, el complejo de edificios de
la empresa CAF. Tampoco podemos dejar de lado sus edificios
públicos (puentes, casa consistorial...), ni las obras
de arte (la escultura Ur-bide, los retablos...).
Pero el capítulo más importante, o al menos
el más copioso, del patrimonio de Beasain lo configuran
sus caseríos. Amén de constituir el grupo más
numeroso, cabe decir que se trata del grupo que en peor estado
se encuentra, pues en las últimas décadas han
desaparecido muchos de ellos, y otros muchos están
deshabitados o a punto de desaparecer, sobre todo en los barrios
alejados del casco urbano. En algunos otros casos, aunque
el caserío ha sido restaurado, no se han respetado
las características arquitectónicas anteriores
del mismo. Por lo tanto, habría que procurar conservar
y mantener las características iniciales de los caseríos,
especialmente la de aquellos que aún siguen en pie
y no han sufrido reformas profundas. Por ello se han incluido
en el inventario caseríos de especial relevancia histórica,
arqueológica o arquitectónica que merecen ser
protegidos.
Quisiera dar las gracias al Ayuntamiento de Beasain por
la oportunidad que me ha brindado para realizar este trabajo
y por toda la ayuda ofrecida para poder llevarlo a cabo.
Agradezco también a Juantxo Agirre-Mauleon y Sonia
San Jose de la Sociedad de Ciencias Aranzadi su ayuda en
la realización del trabajo y sus necesarias correcciones
cuando estaba a punto de finalizarlo. Asimismo, quisiera
agradecer a Jaione Iriondo, Alaitz Olazabal, Iker Uzkudun
e Iban Iparragirre su colaboración en la labor de
inspeccionar y fotografiar los diferentes elementos por
todo el pueblo de Beasain.
Donostia, a 13 de Septiembre del 2001
Asier Olazabal Uzkudun
Licenciado en Historia
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