Durante el período de la llamada primera
industrialización se echaron los cimientos de buena parte
de lo que hoy se puede reconocer como propio de Beasain. Desde la
estructura urbana de la Villa hasta las dedicaciones profesionales
y los modos de vida de varias generaciones de beasaindarras.
Los inicios y fundamentos del proceso de industrialización
en el País Vasco se inscriben dentro del desarrollo del capitalismo
a escala mundial en el siglo XX. Eneste momento se da una reorganización
de los mercados que marca una nueva división internacional
del trabajo en la que los países occidentales, en Europa
y América del norte van a cubrir, con distintos modelos y
ritmos, etapas de industrialización y de modernización
de sus estructuras económicas, sociales, políticas
y culturales.
Se abre así el camino hacia una sociedad nueva, moderna,
fuertemente marcada por el industrialismo y el surgimiento de nuevos
grupos sociales, entre los que destaca la formación de la
clase obrera y de la burguesía industrial y financiera.
Dentor del estado-nación español, periférico
al proceso en Europa, comarcas de Euskadi y Cataluña van
a configurarse como focos principales de este nuevo modelo de crecimiento
económico. Vizcaya va a incorporarse más tempranamente
al proceso de industrialización que Guipúzcoa y los
rasgos que revisten ambos procesos van a ser por lo tanto diferentes.
En este sentido, se ha caracterizado al modelo guipuzcoano de industrialización
anterior a la Primera Guerra mundial por la dispersión geográfica,
mayor diversificación, y vocación más ligera
de su industria siderometalúrgica y de sus sectores productivos
en general, fruto de un crecimiento más pausado y armonioso
de su industria.
En palabras de Juan Pablo Fusi, en nuestra provincia "la industrialización
no llegó a destruir las formas tradicionales de vida",
lo que contribuyó a que se mantuvieran unas relaciones sociales
armónicas y estables hasta la Primera Guerra Mundial. En
cualquier caso, en este periodo, que abarcaría desde pasada
la mitad del siglo XIX hasta 1936, va a constituirse una nueva realidad
en las provincias costeras del País Vasco en donde confluirán
una primera línea marcada por la tradición representada
por los caseríos y las ferrerías, con otra nacida
en la mina o, en nuestro caso, en el horno de pudelar o en el taller
de forja.
Se inicia así un proceso de información recíproca
entre elementos dialécticamente enfrentados que jalonarán
los caminos del País Vasco y del Beasain contemporáneos.
La sociedad asiste-en palabras de Luis Castells- "a la fragmentación
de gran parte de los moldes conocidos". Ello produce, en determinados
sectores de la sociedad que cuentan para su soporte con la pervivencia
de rasgos tradicionales en la nueva sociedad, la búsqueda
en la tradición de cierto elemento cohesionador, produciéndose
así un conflicto modernidad/tradición que estará
presente en todo este proceso y en el que la modernización
irá ganando terreno.
El motor principal de los cambios en el Goiherri va a ser la industria
de transformación del hierro o siderometalúrgica.
Bajo los incentivos que ejerce el tendido de la red ferroviaria,
los avances tecnológicos y la necesidad de adaptarse a un
nuevo mercado, se funda en Beasain la primera siderurgia moderna
de la provincia en 1862. Esta primera factoría tenía
una clara vocación siderúrgica, ya que, mediante la
instalación de altos hornos de carbón vegetal, pretendía,
a través del sistema indirecto de fundido, la obtención
de hierro dulce, más maleable, a partir de hierro colado.
Esta vocación va a confluir con la que definitivamente caracterizará
a la empresa ya en el siglo XX, la construcción de materiales
para el ferrocarril, una producción más ligera de
bienes de equipo.
La historia de Beasain, desde el asentamiento definitivo de esta
industria moderna a principios de nuesro siglo y durante los más
de 130 años transcurridos desde su primera fundación,
va a estar estrechamente unida a la de esa factoría; es por
ello que el libro s inicie con un estudio de la Fábrica por
antonomasia de Beasain.
Poco a poco a partir de la expansión de la misma sin olvidar
tampoco la importancia del ferrocarril, se crea un modelo de crecimiento
económico y dinamización de la vida social en Beasain
y su comarca, el Goiherri, que va a plasmarse en todos los aspectos
de la vida de la localidad: el crecimiento de la población,
los cambios habidos en la composición de la misma por edades,
sexo, actividad y origen, en los cambios que se producen en la estructura
comercial, en las actividades sociales, asistenciales, educativas,
deportivas, políticas y culturales, etc.
Este libro, trata de ofrecer una panorámica sobre diferentes
aspectos de estas transformaciones y el establecimiento de una sociedad
industrial sobre cuyas bases se asienta de laguna manera la realidad
actual de Beasain como pueblo. Responde también a llenar
cierta laguna en el conocimiento de este periodo histórico
del pueblo que no fue desarrollado en trabajos anteriores y los
lectores valorarán si se cumple.
En el capítulo primero se trata de describir la evolución
de esta industria siderometalúrgica hegemónica en
Beasain, sus inicios, formas y características más
relevantes y las diferentes coyunturas que atraviesa, con una mención
final a otros sectores. El segundo capítulo es el que hace
referencia a la evolución de la población, de las
bases demográficas de nuestra localidad, sus ritmos y momentos
de crecimiento, su composición y algunos aspectos sobre su
ubicación en el espacio urbano.
En el tercer capítulo se ofrecen datos acerca de la nueva
dinámica social, comercial y cultural que se crea en la villa
con la implantación de la sociedad industrial. En el cuarto,
se incide sobre algunas formas, experiencias y condiciones de vida
de la clase obrera en Beasain en estas etapas primeras de la industrialización.
El quinto y último capítulo se dedica a dar algunas
pinceladas sobre la dinámica política que se enmarca
en estas transformaciones sociales que acompañan al proceso
de industrialización. |